Cualquier espacio interior es perfecto para colocar alguna planta, pero, ¿sabemos cómo cuidarlas?, ¿conocemos cómo y cuándo hay que regarla?,…
Estos son unos buenos consejos para que tus plantas crezcan sanas y felices:
- Correcta iluminación: Todas las plantas requieren luz, si no tienen luz suficiente, inmediatamente manifiestan esa carencia. Las hojas se vuelven amarillas y se alargan los tallos de forma anormal, la planta se estresa y pierde vitalidad. Para que no crezca torcida hacia la fuente de luz debes girar la maceta regularmente.
- Temperatura adecuada: Los cambios bruscos las perjudican. Tampoco resisten la proximidad a fuentes de calor o de frío. Las plantas necesitan tiempo para aclimatarse a su nuevo hogar.
- Cuidado con el riego: Una de las razones más frecuentes por las que las plantas interiores se marchitan es por exceso de agua. La tierra es la mejor guía. Debe estar húmeda, pero no empapada ni con barro.
- El abono: Indispensable para las plantas cuando han pasado mucho tiempo en la misma tierra. El sustrato se empobrece, las reservas se agotan y la planta sigue necesitando nutrientes.